Evaluaciones pedagógicamente correctas. Un reto de la docencia moderna

estudios, formación, recursos de aprendizaje Añadir un comentario

Prepararse para las evaluaciones no es solamente compromiso de los estudiantes, los maestros deben capacitarse y recibir actualización sobre qué preguntar, cómo preguntarlo y para qué preguntarlo.

Esto requiere una preparación seria y a profundidad de los objetivos que se persiguen durante la clase, así como de las competencias que se espera desarrollar en los estudiantes, pues sólo con claridad frente a estos componentes es posible estructurar “evaluaciones pedagógicamente correctas”.

La evaluación es el único momento que le permite al docente detenerse, observar, diagnosticar, corregir errores y mejorar falencias. No se trata simplemente de estimar y calificar el rendimiento de los alumnos, sino de evaluar el rendimiento de la clase en su totalidad.

Pensando en la importancia de aprender a diseñar evaluaciones acertadas y pertinentes, Eleducador.com ha recopilado algunas directrices para que profesores y profesoras puedan asumir la evaluación desde todas sus dimensiones.

Estrategia pedagógica

• Evalúe con frecuencia y en porciones moderadas. Los docentes más efectivos son quienes evalúan el aprendizaje de los estudiantes con frecuencia, pues esto previene el desinterés y la indiferencia frente a los temas de clase. Así mismo, procure no diseñar exámenes o evaluaciones demasiado largas y extenuantes, el número de preguntas no guarda relación con el éxito de la prueba.

• Invierta tiempo en el diseño de preguntas. Busque usar preguntas que requieran niveles altos de pensamiento tanto en sus evaluaciones como en las discusiones de clase. La gran desventaja de las preguntas de selección múltiple es la excesiva confianza que genera en el proceso de memorización. Investigaciones realizadas encontraron que de todas las cosas que un estudiante aprende, el 80% es olvidado en el término de un año. La mayoría de lo que es olvidado son los datos memorizados exclusivamente para una evaluación o quiz.

• Mantenga la dificultad en ascenso. Inicie los exámenes con pruebas fáciles para construir la seguridad de los estudiantes y a partir de allí aumente el nivel de dificultad según los progresos de la clase.

• No se extralimite. Sea consecuente con el número de competencias a evaluar y el número de preguntas que incluirá en los exámenes. ¿Para qué evaluar una misma competencia usando varias preguntas?

• Antes de cada examen forme equipos de estudio para que los estudiantes se preparen para sus evaluaciones.

Administre sus recursos

• Cree un archivo para todas sus evaluaciones y ejercicios de clase. Cada vez que realice un examen, además de evaluar el desempeño de los estudiantes, analice el desempeño del examen como tal. Revise qué preguntas pueden formularse mejor, cuáles fueron muy difíciles, cuáles muy fáciles. Este archivo le ayudará a clasificar las piezas de evaluación por temáticas y competencias, para que pueda hacer uso de ellas fácilmente en otras oportunidades.

• Al diseñar los exámenes asegúrese de utilizar ambos lados de la misma hoja, para que cuando tenga que calificar pueda optimizar este proceso revisando una cara de la evaluación primero, para luego voltear el paquete y revisar la segunda cara. Esto le ahorrará tiempo y le permitirá estar más concentrada(o).

• Cuando realice pruebas de selección múltiple, haga que los estudiantes se autoevalúen. Esto le ahorra tiempo a usted y le permite a los estudiantes iniciarse en el proceso de evaluarse.

• Si es posible guarde una copia de los exámenes presentados por los estudiantes. Esto le ayudará a despejar futuras dudas y aclarar malos entendidos.

• A manera de preparación para cada evaluación y como ejercicio para disipar la tensión que las pruebas generan, realice con los estudiantes ejercicios de relajación enfocados en la respiración, pensamientos positivos, estiramientos e incluso un masaje colectivo de hombros.

• La retroalimentación es un ejercicio vital en el proceso de evaluación. Atienda las inquietudes de los estudiantes respecto a su desempeño y rendimiento. Aclárele a cada uno en qué estuvo mal y cuáles fueron sus puntos fuertes, para que ellos mismos puedan elaborar también una evaluación de su examen.

• Cuando los estudiantes tengan reclamos respecto a sus notas, ofrézcales un espacio para hablar en privado al siguiente día. Esto le permite al estudiante calmarse y estructurar sus argumentos con cabeza fría y le da al docente la oportunidad de revisar el trabajo del estudiante. Tenga como política de clase nunca discutir las notas de un estudiante en público, pues los resultados por lo general son desagradables.

• Si la mayoría de los estudiantes reprueban el examen reconsidere su valor. Aunque muchas veces es fácil justificar un alto número de reprobados basados en la falta de estudio o la apatía de los estudiantes, entre otros, la verdad es que cuando estas cosas suceden casi siempre el problema está en las instrucciones o la estructura del ejercicio. Trate te mantenerse objetivo.

Fuente: Eleducador.com

Universia Colombia

Deje un comentario

*
To prove you're a person (not a spam script), type the security word shown in the picture. Click on the picture to hear an audio file of the word.
Click to hear an audio file of the anti-spam word